theCHEF KING visita Madrid (parte1): Cocineros al Tren

En aquella mañana justo cuando el sol empezaba a asomar en el horizonte, los pequeños chefs se montaron en el coche dirección a la estación.

La noche anterior su jefe y diseñador David les había encomendado una tarea muy importante. David había contactado con Alfonso Rey de la asociación de El Dado Rúnico en Madrid concertado una visita para mostrarle el juego theChef King. Alfonso había sido muy amable y había promovido el evento para que, a pesar de ser un lunes, acudiera el máximo de gente que fuera posible. Dino Chef, Mega Chef, Unni Chef y Robo Chef estaban muy entusiasmados de poder hacer otra demostración pero también un poco nerviosos de poder cumplir con las espectativas.

Llegados a la estación de Sants de Barcelona, los cocineros de despidieron de David. El pobre Unni Chef no pudo contener las lágrimas pero tanto Dino como Mega pudieron consolarlo. Robo Chef habló con los diferentes paneles electrónicos de la estación para localizar el andén donde llegaría el tren de alta velocidad. El AVE llegó puntual como un reloj, pero claro, se trataba de un tren muy diferente a los impredicibles trenes de cercanías. Una azafata muy amable les indicó a los pequeños el vagón que les correspondía.

La verdad es que poco a poco el vagón empezó a llenarse de gente que también se dirigía a Madrid. Se conoce que en la ciudad se celebraba un evento internacional muy importante durante esa semana al cual acudía gente de toda España y del extranjero. El ambiente hizo que cualquier vestigio de somnolencia desapareciera y Unni Chef recuperó el ánimo al ver todas esas banderas de rayas arcoiris tan monas. Mega Chef que era muy activo fortalecía sus músculos haciendo sesiones de flexiones pero se distrajo en el momento que le pusieron una película de superhéroes en la pantalla. Dino Chef olió el carrito del buffet ya desde el otro vagón y se le hizo la boca agua cuando vio al azafato entrar por la puerta. Distraido sirviendo al famélico cliente, el asistente no notó de que un Picón infiltrado se agenciaba unos deliciosos bollos. Por su parte Robo Chef intentó entablar conversación con el carrito de la comida, pero al parecer no era muy hablador o tenía demasiados pocos chips.

Llegando a destino en solo 3 horas, y cumpliendo el horario establecido, los chiquitines siguieron a la muchedumbre por la estación de Atocha por inercia. La estación era muy grande y se encontraron un poco desorientados. Por suerte Robo Chef trajo descargada su aplicación de Buble-Maps que les ayudó a guiarse y al poco supieron que dirección tomar. El Dado Rúnico les esperaba así que se pusieron en marcha sin más dilación.

(continuará…)